Divorcio

Las 4 fases para terminar una relación

Terminar una relación, es una de las situaciones que todos tenemos que experimentar en algún momento.

María José Escamilla Benítez
Por María José Escamilla Benítez
  • Young Retro Couple Holding Hands in the Kitchen

    Young Retro Couple Holding Hands in the Kitchen Joselito Briones

La ruptura emocional con la pareja es una de las situaciones más estresantes en la vida de una persona. No importa cuál sea la razón o quién es el iniciador, lo que pasa con las rupturas, es que la parte más triste, en realidad no vienen en el momento de la separación, viene mucho más tarde, cuando te das cuenta de la situación : "Oh, supongo que realmente ha terminado".

Podemos decir que la finalización de una relación no se da de un día para otro, ni siquiera en el momento que dices: “hasta aquí”, sino que conlleva una serie de etapas en las que vas asimilando el duelo de la separación, aquí las dividimos en cuatro fases:

Fase 1 - Cuando te das cuenta de que te has estado pasando por alto a ti mismo...
Bien o mal, para el otro, hay algo sentimental en el crecimiento de una relación. Y puesto que la mayoría de ustedes, lectoras invaluables, son las mujeres, creo que se relaciona mucho con la idea que tenemos de cubrir todas las expectativas de nuestras vidas, de ser la pareja perfecta, la acompañante perfecta, la mamá perfecta, ¡cocinera perfecta!, etc. Soportar todo lo que venga sin chistar, hasta que llega el día en que nos despertamos y nos damos cuenta que nosotros NO incluimos huevos revueltos, o películas de guerra, o soportar nos mientan acerca de todo, somos humanos normales, con virtudes y deficiencias. Esto es en realidad una fase muy atemorizante, porque significa que es hora de volver a evaluar lo que se supone que es el aspecto más importante de nuestra vida: nuestra pareja. Las preguntas que nos acechan en esta fase son más o menos así: ¿Qué pasa si soy yo? ¿Estoy siendo egoísta? ¿Qué pasa si no hay nadie ahí fuera para mí? ¿Qué pasa si tengo miedo de estar solo? Y aunque los dioses descendieran y te otorgaran las respuestas, piensas que tal vez sólo el hecho de estar pidiendo algo diferente a lo que tienes ya es una señal. Entonces sucede algo que te empuja hacia el lado oscuro de las conjeturas y lo siguiente que sabes, es que la relación ha terminado.

Fase 2 - Cuando te despiertas a la mañana siguiente y te das cuenta de que en realidad estás bien, por ahora...
Probablemente es la fase más corta de todas. Terminas la relación y no sólo sobrevives a la primera noche individual, si no que te sientes bien al respecto. Tardas más en conciliar el sueño de lo habitual debido a que el hecho de estar en solitario te inspira a hacer planes para tu nueva vida. Tu primer plan de acción es la de deshacerte de todas las pruebas de que esa relación existió: la ropa en el armario, cosas del hombre en el baño, la cerveza del refri, todas deben irse. Y de repente te das cuenta de lo mucho que tu universo - el espacio y el tiempo - estaba siendo absorbido por el descontento y la decepción.

Fase 3 - Es la parte más triste, aquí es dónde miras hacia tu interior...
Aquí vuelvo a lo que te decía anteriormente, que la fase más triste no viene en el momento de la separación. En esta parte de repente te das cuenta de que conducir solo(a) en tu coche se ha convertido en un sauna de sudación para tus emociones. La letra de cada canción en la radio secuestra tus recuerdos - todos los sueños y conversaciones compartidas - y te das cuenta de que ¡Oh Dios mio!, ¡tal vez cometiste un error! ¿Y si era yo? ¿Qué pasa si yo estaba siendo egoísta? ¿Y si él realmente era el elegido? ¿Qué pasa si yo no me estaba acomodando?

Por lo que llamas a tu mamá y llamas a tu amigo, les dices lo que tu corazón está ahora tratando de hacerte creer - que tienes que llamarlo - y confirmas lo que incluso, el ahora “ex”, te ha estado diciendo en los “mil” mensajes de correo electrónico que te ha estado enviando desde la ruptura: que no es una mala persona, sólo cometió algunos errores. Y entonces piensas: "un error. . . dos errores. . . pero después de diez años de errores, la palabra "errores" comienza a definir toda la relación.  Por eso esta fase es la más triste, la más larga y más volátil de todas las fases. La clave está en no dejarte llevar por las cosas buenas sino constantemente recordarte a ti mismo(a) las partes que deberían haber sido clasificadas como "inaceptables". Y entonces un día…

Fase 4 - Te despiertas, tomas una respiración profunda y te das cuenta de que esta totalmente completa, que no te falta nada más y que estas lo suficientemente fuerte valerte por tí mismo(a)...
Este es el día en que te das cuenta que el sol ha fundido en una capa delgada la tristeza que creció alrededor, así como su percepción y su conciencia. También es el día en que tu elijes mantener muchas de las piezas de esa relación en tu corazón porque "no es una mala persona". Hubo momentos en los que realmente creíste que el amor significaba: “para siempre, pase lo que pase”. Sólo que ahora es el momento de dejar ir y seguir adelante. Incluso si tu corazón se mueve en medio de esta ruptura, dejando un pedazo de sí mismo detrás .


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