Tabú

¿Cómo se aguantan las ganas los religiosos?

Sacerdotes, monjas y seminaristas cuentan que recurren a la oración, hacen ejercicio o se colman de actividades para evitar pensar en sexo

Yery Serrano
Por Yery Serrano
  • La iglesia últimamente está en la mira por algunas declaraciones y escándalos sexuales de sus religiosos.

    La iglesia últimamente está en la mira por algunas declaraciones y escándalos sexuales de sus religiosos.

El tema de la sexualidad en la iglesia puede ser algo muy polémico y delicado para algunos e incluso podría llegar a incomodar, sin embargo EN PAREJA se encargó de buscar información que nos hablara más sobre este polémico tema y las interrogantes que pueden surgir en torno a ello.

Foto: Película, El crimen del padre Amaro

Según datos obtenidos del portal informador.com.mx, en México no existe un cálculo que señale la cantidad de religiosos que sostienen relaciones eróticas con sus feligreses, pero en Estados Unidos sí: en su tesis doctoral, Richard Blackman (1984) estudió a 302 ministros metodistas, 404 pentecostales, 300 pastores presbiterianos y 190 clérigos episcopales, de los que 38.6% del total admitió haber tenido “algún tipo de contacto sexual” con uno o más miembros de su Iglesia, principalmente con mujeres. 

Pero ¿cómo hacen para apagar esos deseos carnales? “Lo que hacemos es sublimar las energías sexuales; las reconducimos y es cuando la libido se convierte en una energía sexual creativa. No dejamos de reconocer que una mujer es guapa, pero sólo queda ahí. Para no avanzar con ese pensamiento hacia actos indebidos, de inmediato se recuerda el compromiso con Dios y la excesiva agenda por cumplir dentro de nuestra formación”, explica Amado García Vázquez, estudiante del Seminario Mayor. 

Julián López Amozurrutia y Salvador González Morales, rector y vicerrector respectivamente, del Seminario Mayor de Tlalpan, que alberga aproximadamente a 150 estudiantes, aseguran que este acto es una disciplina y una renuncia a las actividades lícitas por otras de orden superior. 

“No es capacidad de limitarse, sino de orientarse. Los enseñamos a hacerse dueños de su libido”, dice López. “No somos seres incompletos porque la genitalidad es parte de la sexualidad, pero no lo es todo”, dice González. 

Control de la libido

Para el sexólogo Francisco Delfín Lara “hay religiosos (hombres y mujeres) quienes reprimen sus deseos convencidos de que es lo mejor para ellos. A veces conforme pasa el tiempo el apetito sexual disminuye a tal grado que puede desaparecer. Esas personas están altamente satisfechas con sus logros”. 

Hay otras personas, comenta, en las cuales el apetito sexual está vigente; algunas de ellas realizan heroicos esfuerzos con tal de alejar estas tentaciones y se inventan un sinfín de estrategias con las cuales mortificar el cuerpo y de esa manera mantenerse puros.

Para el Instituto Mexicano de Sexología (Imesex) la represión sexual en los religiosos no es vista como una patología y la categorizan simplemente como “expresiones comportamentales de la sexualidad”, explica la especialista Paulina Millán. 

La vocación

Sor María Teresa Coronado, priora del convento de Santa Catalina de Siena, indica que las infidelidades a Dios son propias de los seres humanos por sus defectos y debilidades, “por lo que tenemos que aceptar y no satanizar al que falló”. 

Las religiosas de esta orden pueden permanecer años sin salir del monasterio. Sor María dice que las actividades asignadas diariamente, que no sólo implican rezos sino también actividades de recreo, y la vida fraterna en comunidad, ayudan a mantener la castidad.

En sus declaraciones señala también que no hay recetas de comida, ni técnicas rebuscadas para evitar las travesuras de la libido, simplemente se recurre a la oración, al ejercicio físico, a la dedicación por el estudio y al firme compromiso con la comunidad. 

La masturbación 


Una investigación elaborada por el padre Víctor González Marín, quien ha realizado una maestría en el Instituto Mexicano de Sexología (Imesex), pone sobre la mesa la masturbación. El entrevistó a seis jóvenes estudiantes de filosofía y del último año del postulantado, con una edad promedio de 25 años, originarios de diferentes pueblos y ciudades de México, la mayoría de situación económica baja y media. 

La polución nocturna, que es la eyaculación del semen durante el sueño, puede ser un cause para liberar este tipo de energía sexual, comenta López Amozurrutia. Explica que el deseo sexual o del de formar una familia no sólo se presenta en los chicos, sino también hacia los 50 años, cuando se está yendo el impulso juvenil. 

El celibato 

En muchas religiones se afirma que cuando un hombre tiene relaciones sexuales, pierde una parte de su poder y su pureza, dice Alessandra Ciattini, antropóloga de las religiones de la Universidad de Roma. El celibato no garantiza que se terminarán los problemas como la doble vida de algunos sacerdotes o la pederastia, asegura el seminarista Angel Fernando Rodríguez, de 23 años.
 

En torno a este caso pueden existir infinidad de opiniones, Se sabe poco, pero se menciona mucho de ello, Esta es solo una información que EN PAREJA comparte con nuestros lectores y cada quien es libre de emitir su propio juicio de ello.

 

Con información de: informador.com.mx


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