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No vale la pena perder tanta dignidad rogándole a quien no te ama

No vale la pena perder tanta dignidad rogándole a quien no te amaPexels

Confesiones

No vale la pena perder tanta dignidad rogándole a quien no te ama

No te mereces rogar por amor, recuerda que tu amor propio y tu dignidad deben ir por delante, aunque estés muy enamorada no agaches la cabeza ante esa persona. 

Por: María Encinas

Cuando el amor llega a tu puerta, no siempre lo hace con la persona correcta, muchas veces en el corazón se instala alguien que no te quiere con la misma intensidad que le ofreces o que solo busca diversión mientras que tú quieres algo serio, eso puede llevarte a buscar un poco de su atención a cualquier costo, pero no vale la pena perder tanta dignidad rogándole a quien no te ama

No puedes perder la cabeza por un romance, por mucho que estés ilusionada con alguien, si ya te dio a saber que no le interesa conseguir algo próspero contigo, hazte a un lado y sigue tu camino, no te quedes esperando a que se dé cuenta que tú eres la indicada, porque no vale la pena perder tanta dignidad rogándole a quien no te ama y viviendo de migajas de cariño. 

En el nombre del amor se hacen muchas locuras, te ciega y cometes actos que a la vista de los demás están fuera de sí, te atreves a hacer cosas inimaginables, te pones en segundo lugar para darle paso a soportar cualquier situación, a conformarte con lo mínimo, a suplicar porque quien tanto te gusta te haga caso, piensas que el tiempo lo va a cambiar y terminará por adorarte. 

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Dignidad
No vale la pena perder tanta dignidad rogándole a quien no te ama. Foto: Pexels.

El amor no avisa, cuando menos te das cuenta ya estas enamorada, quieres estar cerca de esa persona, saber cómo está, conocer sus gustos y lo que oculta detrás de esa sonrisa, sin embargo, no siempre esta atracción y sentimiento son correspondidos, te enamoras de quien no le interesas, de quien solo te ve como un pasatiempo y que sabe que no quiere ningún compromiso contigo. 

Aún sabiendo todo eso, tú te quedas ahí aferrada, dices que lo amas, que no te importa que no te corresponda de la forma en la que esperabas, dices que con tus muestras de cariño y con el tiempo harás que te adore y que te vea con los mismos ojos de amor que tú lo ves a él, te empeñas en conquistarlo de una y mil maneras. 

Te olvidas de ti, de tu valor, de tu dignidad, te pasas a un segundo plano y le brindas el primer lugar a él, solo quieres que esté bien sin darte cuenta que quien se está haciendo daño eres tú, no te importa lo que digan las personas que te rodean, no escuchas consejos de quienes te advierten que ese sentimiento no te está haciendo bien, solo dices que no te entienden. 

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Permites que esa persona te haga y te trate a su gusto y antojo, haces todo lo que te pide, actúas solo con el corazón y no con la razón, aunque sabes que no te está haciendo feliz su modo de ser contigo, soportas porque piensas que eso tarde o temprano va a cambiar, te conformas con las migajas de su amor, le soportas uno y otro desplante. 

Quieres un amor bonito a su lado, pero no te das cuenta que no lo vas a conseguir, que lo único que te está provocando es sufrimiento, heridas y lágrimas, que junto a alguien que no te ama no vas a encontrar esa felicidad plena que te mereces, no quieres aceptar que lo que no es mutuo no funciona, sencillamente piensas que con tu cariño basta y es suficiente para estar bien. 

Recuerda que no vale la pena poner tu dignidad de alfombra para que esa persona la pisotee a su antojo, no eres una opción, eres tremendo privilegio como para que te dejes tratar como se le da la gana, mereces todo el amor y la atención que tú estás dispuesta a dar, así que no te aferres, no te obsesiones con alguien que no te adora, deja ir, suelta y pronto llegará aquel que te dé todo sin que se lo tengas que pedir. 

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