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Para ti que has perdido a un hijo

Para ti que has perdido a un hijoPexels

Confesiones

Para ti que has perdido a un hijo

Dicen que los hijos deben ver partir de este plano terrenal a sus padres, no los padres a sus hijos. El perder a un hijo es un dolor indescriptible. 

Por: María Encinas

Para ti que has perdido a un hijo, el dolor que se siente parece inhumano y difícil de soportar, es el dolor y la pena más profunda que jamás imaginaste llegar a sentir, pero que hoy enfrentas. 

Ese hueco en el estómago, ese golpe en el corazón que a veces te hace pensar que ya no puedes más, pero para ti que has perdido a un hijo, debes saber que ésto te hará fuerte. 

Nadie tiene el derecho de juzgarte, ni de decirte que lo siente, porque solo quien lo ha vivido en carne propia, comprende la magnitud de tu dolor, para ti que has perdido a un hijo, libera lo que sientes. 

Para ti que has perdido un hijo
Para ti que has perdido a un hijo. Foto: Pexels.

Tienes derecho a gritar, a llorar, a reclamar, a sacar todo eso que sientes por dentro y que sientes que te aprieta el estómago, tienes derecho a vivir tu proceso a tu manera, pero debes levantarte más fuerte. 

Ese dolor te debe dar el valor de levantarte, de surgir de las cenizas y convertir esa tristeza en fuerzas para honrar la memoria de tu hijo, te volverás inquebrantable. 

Verás tu vida de otro modo, el dolor no se supera, solo se aprende a vivir con ésto, pero tendrás ganas de rodearte de esa gente que estuvo contigo sin dejarte caer, de tus demás hijos, de tu pareja, de tus padres. 

También dejarás ir a falsas amistades, crecerás como persona y aprenderás a disfrutar cada segundo de la vida, valorarás aún más a los que tienes a tu lado y aprenderás a mirar al cielo con alegría. 

Ese dolor seguirá presente, pero entenderás que por más que reclames, el tiempo no volverá, habrás ganado un ángel que te acompañará en cada paso de tu vida. 

Guardarás en tu mente y corazón esa sonrisa y esas caricias de tu hijo, con el corazón aún herido pero fuerte, comprenderás que todo acabó, dejarás volar libre esa alma, su paz compensará tu dolor. 

Lucharás con fuerza cada día de tu vida para mantener viva la memoria de tu hijo y serás una mejor persona, para que cuando se vuelvan a encontrar, tu hijo esté orgullosa de ti y de lo valiente que fuiste aún con su ausencia. 

Recuerda que cuando pienses en tu hijo, encuentra la calma en medio de la tempestad, que su recuerdo te haga sonreír y que pensarlo sea algo maravilloso y reconfortante. 

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