Logo En Pareja
Por qué odio ser mujer, carta de una esposa amargada. Pixabay

Por qué odio ser mujer, carta de una esposa amargada. Pixabay

Confesiones

Por qué odio ser mujer, carta de una esposa amargada

Ahora todo le molesta, asegura que la vida de una mujer no es tan fácil ni tan hermosa como se la habían pintado cuando era niña

Por: Malena Jaquez

Comenzaré por presentarme, con ustedes mujeres y hombres que van a decir que soy una esposa amargada, sí, quizá lo soy pero tengo mucho tiempo intentando ver si alguien más se siente como yo, a veces y esta es una de esas veces que odio ser mujer. 

A veces odio ser mujer, por que desde que era niña me pedían que cerrara mis piernitas cuando jugaba, odio ser mujer por que mientras crecía los hombres viejos me miraban de manera irrespetuosa mientras crecía, como si fueran lobos hambrientos. 

Odio ser mujer y que me hagan creer que soy una princesa de un cuento que tiene que esperar a su príncipe azul para que la rescate, quién les dijo que yo necesito ser rescatada.

Por qué odio ser mujer, carta de una esposa amargada. Pixabay.

Odio ser mujer por que cuando comencé a estudiar y tenía que quedarme sola, parecía que todos intentaban protegerme y me hacían sentir demasiado frágil como para cuidarme sola. 

Odio ser mujer cuando voy a pedir trabajo y me hacen insinuaciones, odio ser mujer cuando camino a casa y no falta el pelado que grita y diga piropos que me incomodan, odio ponerme una minifalta y que piensen que estoy dando servicios completos. 

Odio ser mujer cuando cada mes llega la menstruación y me pongo de malas por qué cuando voy a la farmacia los hombres me miran de lado, siempre que compro algo relacionado a mi vagina.

Odio ser mujer cuando tenemos que esperar para ser conquistadas y dicen que tenemos que quedarnos calladas si un hombre nos gusta, por que ellos los cazadores y nosotras las ofrecidas. 

Odio ser mujer cuando la fuerza bruta nos supera y saber que muchas de ellas son lastimadas por esos puños me distrae y aveces me hace llorar. 

A ella todo le molesta, asegura que la vida de una mujer no es tan fácil, ni tan hermosa como se la habían pintado cuando era niña.

Odio ser mujer, estar embarazada y decir que no es nada hermoso vomitar todo el día, soportar el dolor de espalda, los pies inchados y los constantes mareos por que otras mujeres me juzgan de mala madre. 

Odio ser mujer cuando mis pechos se han caído, la piel de mi estomago ha cambiado y las estrías me acompañan después de ser madre y mi esposo se mira igual que cuando lo conocí.

Odio ser mujer y tener menos músculo que los hombres, que todo lo que como me engorda y mi esposo no deja de comer y no sube ni un solo kilo.

Odio ser mujer cuando tengo que ir a trabajar, hacer desayuno, correr de un lado a otro para tener listos a los niños y hacerme un chongo por que no alcanzo alisarme mi cabello, ponerme mi base correctamente y mi delineador de ojos.

Odio ser mujer cuando otras mujeres que son amas de casa digan que soy mala madre por salir a trabajar y no saben que cuando llego a casa me convierto en una ama de casa que tiene que hacer milagros con el tiempo.

Odio ser mujer cuando me quedo de madre soltera y todos dicen que fue él que me abandonó, odio quedarme siempre con la responsabilidad de los hijos y ellos se quedan como solteros. 

Pero, solo a veces odio ser mujer, al final del día recuerdo que somos las mujeres las que mueven el mundo y que podemos criar hombres hermosos, llenarlos de besos y de buenos valores. Amó, que a pesar de todos mis genios, mi esposo me amé como soy, así de odiosa.

Tu también puedes contarnos tu historia en ENPAREJA10@GMAIL.COM.