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Poemas de Pablo Neruda que le fascinarán en cualquier ocasión

Poemas de Pablo Neruda que le fascinarán en cualquier ocasiónPexels

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Poemas de Pablo Neruda que le fascinarán en cualquier ocasión

No hay mejor manera que demostrarle tu amor a esa persona especial que con un hermoso y sentido poema del poeta chileno, cada línea cuenta con una entrega especial. 

Por: María Encinas

La mejor forma de expresarle tu amor a una persona, es dedicándole tiernos versos y diciéndole palabras llenas de sentido, recítale estos poemas de Pablo Neruda que le fascinarán en cualquier momento. 

Bajo la luz de las estrellas, en un momento íntimo o cuando tengas la ocasión, dedícale estos poemas de Pablo Neruda que le fascinarán en cualquier ocasión, son perfectos para los enamorados. 

Además de los regalos materiales, las palabras y las cartas no dejarán de ser un excelente detalle para esa persona que se convierte en parte de ti, revisa estos poemas de Pablo Neruda que le fascinarán en cualquier momento. 

Poemas
Poemas de Pablo Neruda que le fascinarán en cualquier ocasión. Foto: Pexels.

Pablo Neruda, nació un 23 de septiembre de 1973 en Santiago de Chile, pero su gran talento para las letras, lo internacionalizó, convirtiéndose en uno de los poetas más influyentes del siglo XX. 

Sed de ti

Sed de ti me acosa en las noches hambrientas.

Trémula mano roja que hasta su vida se alza.

Ebria de sed, loca sed, sed de selva en sequía.

Sed de metal ardiendo, sed de raíces ávidas.

Por eso eres la sed y lo que ha de saciarla.

Cómo poder no amarte si he de amarte por eso.

Si ésa es la amarra cómo poder cortarla, cómo.

Cómo si hasta mis huesos tienen sed de tus huesos.

Sed de ti, guirnalda atroz y dulce.

Sed de ti que en las noches me muerde como un perro.

Los ojos tienen sed, para qué están tus ojos.

La boca tiene sed, para qué están tus besos.

El alma está incendiada de estas brasas que te aman.

El cuerpo incendio vivo que ha de quemar tu cuerpo.

De sed. Sed infinita. Sed que busca tu sed.

Y en ella se aniquila como el agua en el fuego.

No estés lejos de mí

No estés lejos de mí un sólo día, porque cómo,

porque, no sé decírtelo, es largo el día,

y te estaré esperando como en las estaciones

cuando en alguna parte se durmieron los trenes.

No te vayas por una hora porque entonces

en esa hora se juntan las gotas del desvelo

y tal vez todo el humo que anda buscando casa

venga a matar aún mi corazón perdido.

Ay que no se quebrante tu silueta en la arena,

ay que no vuelen tus párpados en la ausencia:

no te vayas por un minuto, bienamada,

porque en ese minuto te habrás ido tan lejos

que yo cruzaré toda la tierra preguntando

si volverás o si me dejarás muriendo.

Soneto 22

Cuántas veces, amor, te amé sin verte y tal vez sin recuerdo, 

sin reconocer tu mirada, sin mirarte, centaura, 

en regiones contrarias, en un mediodía quemante: 

eras sólo el aroma de los cereales que amo. 

Tal vez te vi, te supuse al pasar levantando una copa 

en Angola, a la luz de la luna de Junio, 

o eras tú la cintura de aquella guitarra 

que toqué en las tinieblas y sonó como el mar desmedido. 

Te amé sin que yo lo supiera, y busqué tu memoria. 

En las casas vacías entré con linterna a robar tu retrato. 

Pero yo ya sabía cómo era.

De pronto mientras ibas conmigo te toqué y se detuvo mi vida: 

frente a mis ojos estabas, reinándome, y reinas. 

Como hoguera en los bosques el fuego es tu reino.

Poemas
Foto:Pexels

Si tú me olvidas

Quiero que sepas una cosa.

Tú sabes cómo es esto:

si miro la luna de cristal, la rama roja

del lento otoño en mi ventana,

si toco junto al fuego la impalpable ceniza

o el arrugado cuerpo de la leña,

todo me lleva a ti, como si todo lo que existe,

aromas, luz, metales, fueran pequeños barcos que navegan 

hacia las islas tuyas que me aguardan.

Ahora bien, si poco a poco dejas de quererme

dejaré de quererte poco a poco.

Si de pronto me olvidas no me busques,

que ya te habré olvidado.

Si consideras largo y loco

el viento de banderas que pasa por mi vida

y te decides a dejarme a la orilla

del corazón en que tengo raíces,

piensa que en ese día,

a esa hora levantaré los brazos

y saldrán mis raíces a buscar otra tierra.

XLIV

Sabrás que no te amo y que te amo

puesto que de dos modos es la vida, 

la palabra es un ala del silencio, 

el fuego tiene una mitad de frío.

Yo te amo para comenzar a amarte, 

para recomenzar el infinito 

y para no dejar de amarte nunca:

por eso no te amo todavía.

Te amo y no te amo como si tuviera 

en mis manos las llaves de la dicha 

y un incierto destino desdichado.

Mi amor tiene dos vidas para amarte. 

Por eso te amo cuando no te amo 

y por eso te amo cuando te amo.

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