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El destino tiene sorpresas para los que solo buscan sexo.

El destino tiene sorpresas para los que solo buscan sexo.Foto: Unsplash

Romance

Los que solo buscan sexo recibirán un gran castigo del destino

Cuando se llega a una edad lo más importante es disfrutar de una buena compañía y tener una buena charla, de lo contrario esa vida podría estar llena de soledad

Por: En Pareja

Si conoces a una persona que solo busca sexo en una relación puedes comentarle que el destino tiene sorpresas para los que solo buscan sexo y que solo a una edad comprenderá que lo más importante en una relación será disfrutar de una buena compañía y tener una buena charla, de lo contrario esa vida podría estar llena de soledad.

El amor en la edad madura es una realidad. Ya no es el deseo sexual lo único que les impulsa a encontrar pareja, sino disfrutar de una buena compañía. La soledad es uno de los mayores problemas de la denominada tercera edad y combatirla es buena para la salud

El destino tiene sorpresas para los que solo buscan sexo. 

El destino tiene sorpresas para los que solo buscan sexo

Cuando hace un par de años conoció a Alberto, también soltero, no tenía ningún interés especial en él, pero al final la amistad se convirtió en algo más. Ambos pasan de los sesenta y comparten aficiones como el cine y la literatura y, las disfrutan juntos, pero no revueltos. 

“Cada uno vivimos en nuestra casa. Únicamente queremos alguien con quien compartir nuestro tiempo libre, pero manteniendo nuestra independencia elegida. Esa privacidad es lo mejor para las relaciones y valoramos sus ventajas, aunque mucha gente pensará que llevamos juntos toda la vida”, puntualiza.

Y es que a estas edades uno tiene claro lo que quiere, evita repetir errores de novato y no tener complejos o inseguridades propias de la inexperta juventud; por eso muchos optan por una relación en la que no existe la convivencia. 

Ahora es la convivencia y el verdadero amor los que prevalecen. 

Como ellos, otros disfrutan del amor en edad madura quedando en ocasiones especiales y unidos por intereses comunes, aunque también están los que prefieren compartir casa, porque cada uno disfruta del amor a su manera.

El catedrático en Psicología de la Sexualidad Félix López Sánchez, asegura que “los seres humanos somos una especie vincular y social. Favorecer los afectos sexuales (deseo, atracción y enamoramiento) y los sociales (apego, amistad y cuidados) es fundamental”.

Destaca que “en el enamoramiento predominan ideas erróneas reduciéndolo a la bioquímica que lo acompaña”. Por eso asegura que “es mucho más rico y complejo afectando a la fisiología, las emociones, los sentimientos, los afectos, la mente y las conductas. Puede durar poco o mucho. ¿Por qué quitarle el sueño a los enamorados?”.

No hay fronteras para el amor. Como sucede en la juventud, el amor puede surgir en cualquier lugar, pero lo más frecuente es dentro del vínculo social donde nos movemos, como pueden ser talleres, centros de la tercera edad, organizaciones no gubernamentales en las que se colabora o excursiones para mayores, donde es frecuente que surjan nuevas amistades especiales.

Rompiendo mitos y prejuicios del amor en la vejez

Silvia Lluch es la directora de la Residencia geriátrica Barcelona y asegura que lo importante es una buena compañía que nos haga sentir especial, compartir buenos momentos y acompañarse en los momentos más difíciles; y eso es algo que sucede en todas las épocas.

“Actualmente tenemos un señor y una señora, ambos viudos, que consideramos como pareja hace unos años. Siempre están juntos y ella se recuperó muchísimo gracias al amor”.

Rompiendo mitos y prejuicios del amor en la vejez.

Enamorarse no es obligatorio. El aumento de esperanza de vida hace que la vejez se retrase. Ser anciano no es exclusivamente sinónimo de dolores, consumo excesivo de medicación o nietos de los que encargarse, puede y debe ser la etapa en la que poder dedicarse a sí mismo e, incluso, a ayudar a los demás aprovechando la jubilación para labores de voluntariado.

“Pero sucede una cosa cuando comienza la vejez, no es el deseo sexual el mayor impulso para tener pareja en edad madura, sino la soledad, pero también los hay que viven una sexualidad plena propia de esa etapa”, afirma el especialista. 

Enamorarse no es obligatorio y son las propias personas las que tienen que valorar las ventajas o inconvenientes que ello aporte a sus vidas. Sentirse querido y acompañado genera menos riesgos de deterioro cognitivo, alarga la vida, llena de entusiasmo y energía, y proporciona bienestar y confianza, remarcan los expertos.

 

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